¿Por qué se deprime la gente?

Para pensar los abordajes de la depresión, podría decirse que desde el psicoanálisis se encara esta cuestión como un síntoma, no como una enfermedad o trastorno. Freud definía al síntoma como actos nocivos o inútiles que el sujeto realiza contra su voluntad, experimentando displacer, sufrimiento a veces dolor, que agotan su energía psíquica y algunas veces incapacitan para realizar otras actividades. Entonces, al tratarse de un síntoma deberíamos abordarlo investigando sus causas a través de la terapia como método.

Es muy importante abordar la depresión de una manera integral para el paciente, es decir, no alcanza solamente por medio de psicofármacos, sin un tratamiento psicológico de psicoterapia.

En cuanto a las posibles causas de la depresión puede ser producto de un duelo, ante la pérdida de un ser querido, una separación, pérdida de un trabajo, de un objeto o perdida de ideales. Ante esto no es recomendable la medicación, ya que un duelo es un proceso natural y normal, que depende de diferentes etapas por las cuales debe atravesar una persona y los tiempos de ello va a depender de cada sujeto en particular. Cabe considerar que existe a su vez lo que se denomina un duelo patológico o melancolía, que dependiendo el caso, requerirá de la ayuda de psicofármacos.

Para la Organización Mundial de la Salud la depresión es considerada como un trastorno mental que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimiento de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio, falta de concentración. Este concepto en términos generales debe ser considerado en cada caso en particular y tener en cuenta que no se sugiere realizar diagnósticos apresurados o auto- diagnosticarse por el solo hecho de realizar una búsqueda en internet sin tener en cuenta una mirada profesional del caso.

En cuanto a causas orgánicas que pueden desarrollar la depresión pueden ser factores genéticos, cambios hormonales, a colación de ciertas afecciones médicas o el parto, stress o situaciones vitales estresantes de manera persistente, algunas enfermedades orgánicas como el Parkinson o alteraciones en neurotransmisores como la serotonina, noradrenalina o dopamina.

Cabe destacar la importancia que un desequilibrio en la vida afectiva y laboral son factores psicosociales que podrían ser también causa de la depresión. Es fundamental considerar en el trabajo analítico los deseos del paciente que muchas veces, por el mismo proceso por el que atraviesa, han sido inhibidos por la angustia. En ese caso la labor del analista es acompañar, contener, brindar un espacio de escucha en el cual pueda surgir o resurgir dichos deseos.

Frente a un posible caso de depresión se sugiere consultar con un profesional que pueda brindar la ayuda y orientación pertinente, sin caer en generalizaciones y priorizando la integridad del sujeto su subjetividad.-

 

Licenciada en Psicología Silvia Bernardy

M.P. 957. Bernardo de Irigoyen, Misiones

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